jueves, julio 27, 2017

La paradoja de Fermi (8/12): Las civilizaciones son breves

Una forma de resolver la Paradoja de Fermi es condenadamente sencilla: las civilizaciones son breves. Si las civilizaciones tecnológicamente avanzadas no sobreviven más allá de unos cientos de años, la paradoja queda perfectamente resuelta.

Nuestra civilización tiene múltiples formas de exterminarse, todas ellas estupendas.

Algunas de ellas requieren tecnología punta y mucha mala leche:

  • Armas de destrucción masiva. Resulta difícil pensar que un conflicto con armas químicas pudiera dessembocar en la aniquilación de la humanidad. Pero, ciertamente, una guerra con armas nucleares o biológicas lo puede hacer perfectamente.
  • Ataque informático. En un mundo cada vez más interconectado no es inverosímil suponer que un virus informático fuera capaz de paralizarlo todo.
Otros son una combinación de tecnología punta y naturaleza desbocada:
  • Tormenta solar. Las tormentas solares tienen la mala fortuna de provocar problemas en las líneas de alta tensión. Ningún problema en la Edad Media, pero ahora podría provocar un colapso de la red eléctrica en medio mundo.
Hay muchas que podemos causar los humanos por nuestro poco respeto por la naturaleza:
  • Cambio climático.
  • Erosión del terreno.
  • Contaminación.
  • Sobreexplotación de recursos.
  • Extinción de especies.
  • Etc
No olvidemos las de la naturaleza per se:
  • Caída de meteoritos. Pregúntele a los dinosaurios, aunque la verdad es que cada vez los tenemos más fichados.
  • GRBs y/o supernovas cercanas.
  • Grandes erupciones volcánicas. Se hipotetiza que una de ellas casi extermina a la humanidad hace 70.000 años.
Tampoco es inverosímil un mundo futuro en el que se pierde la tecnología porque la población cae en picado por una baja natalidad o uno en el que los humanos renuncian a la tecnología para volver a la naturaleza. A este respecto conviene recordar a aquellos que abogan por una limitación del crecimiento como forma de evitar un hipotético colapso.


Y, por último, no está de más recordar que nuestra sociedad -progresivamente más compleja- resulta cada vez más difícil de entender, de tal forma que cada vez tiene más "modos de fallo catastrófico" no previstos o "Cisnes negros". Recuérdese cómo una crisis imprevista, la de Lehman Brothers, produjo el colapso del sistema financiero mundial.


Esta hipótesis es triste pero no la podemos descartar. Si todas las civilizaciones que han existido terminan desapareciendo nosotros padeceremos el mismo destino más tarde o más temprano.


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