jueves, enero 19, 2017

Los pintores de estrellas verdes

Por fin, me complace anunciar que me publican mi primer libro. Se trata de una recopilación de cuentos a la que he llamado Los pintores de estrellas verdes. Lo publica Editorial Amarante, una pequeña pero dinámica editorial salmantina a la que agradezco la oportunidad que me brinda.

De momento el libro solo se puede conseguir en la web de la editorial y solo en formato impreso. Iré avisando de los nuevos canales de venta (librerías, ebook, etc) conforme se vayan produciendo.

¿De qué va la cosa? Pues demos voz a la propia editorial:

"Los pintores de estrellas verdes" es un volumen que compendia los relatos más relevantes del autor, los cuales fueron publicados en distintos medios. Catorce narraciones en la onda de varios subgéneros de la ciencia-ficción: space opera, hard, humor, cyberpunk o new wave. Pedro P. Enguita nos ofrece un derroche de imaginación y un rigor científico en las distintas percepciones del futuro, tanto cercano como lejano; todo esto apoyado en su amplia formación como físico teórico. 

El volumen incluye los siguientes cuentos:

  • Copyright - En una sociedad en la que la frontera entre humano y máquina es cada vez más estrecha, los derechos de autor pueden tener tremendas consecuencias.
  • Máquinas de matar - Una máquina, diseñada con el único fin de matar, se enfrenta a los enemigos de la Humanidad.
  • Huyendo de la realidad - Cuando Mario Bernstein despierta, se encuentra con un charco de agua en el dormitorio. No sabe cómo es posible.
  • El extraño que hay en mí - Si todas las personas cambian de cuerpo continuamente ¿cómo saber quién es quién?
  • La obra maestra - En un futuro lejano, en el que los humanos se encuentran en vías de extinción, el último androide artista intenta crear su obra maestra.
  • La verdadera y muy edificante historia de los xeiniformes (o de por qué en el Universo no hay estrellas verdes) - Una divertida y científicamente incorrecta explicación de por qué en el Universo no hay estrellas verdes,
  • La guerra de la felicidad - ¿Qué harían los gobiernos si pudieran -mediante una guerra- conseguir la felicidad de sus ciudadanos?
  • En tierra sagrada - Las Cinco Razas se han repartido la Tierra, para disgusto de los humanos, que la consideran su tierra sagrada.
  • Demonios del tiempo lento - Una civilización trata de sobrevivir a los demonios del tiempo lento.
  • Incumplimiento de contrato - ¿Qué puede sucederle si firma un contrato de resurrección?
  • El accidente - En un acelerador de partículas ocurre un extraño accidente.
  • De cómo la Famosa Inspectora Chupaldriba terminó con la corrupción en Nebulosa del Conde - Todo empezó a ir mal cuando se sustituyeron los dioses tradicionales por unos low cost.
  • El heraldo del silencio - Una sonda alienígena encuentra La Tierra. Sin embargo, el contacto no sale según lo esperado.
  • El legado de los antepasados - En un Marte a medio terraformar, una tribu trata de averiguar el legado que les dejaron los antepasados.

Y para finalizar, como no tengo abuela, les dejo con un par de críticas:

«Tiene un estilo rico e interesante»
Laura Ponce, escritora y directora de Ediciones Ayarmanot

«Me ha encantado "Demonios del tiempo lento", de Pedro Pablo Enguita»
Teresa Dovalpage, escritora y doctora en literatura latinoamericana


Etiquetas: , ,

martes, enero 10, 2017

Crítica: Rogue One

Rogue One es el primer spin-off para adultos de Star Wars. Muchos se preguntarán para qué una nueva película de esta interminable saga que nos había dejado ya 7 episodios, 1 película de dibujos (The Clone Wars), 3 series de animación (Ewoks & Droids, The Clone Wars y Rebels), 2 películas infantiles (Caravana de valor y La Batalla de Endor) y una interminable cantidad de juegos, libros, merchandising, etc.

Es una pregunta difícil de responder. Rogue One no es original, imposible serlo tras semejante vomitera. Pero sí es diferente. Para lo bueno y para lo malo.

Veamos el argumento. Galen Erso es un científico que trabaja en la creación de una superarma para la República. Cuando esta se transforma en el malévolo Imperio intenta huir, sin éxito, pero entonces toma una determinación: construirá el arma (ya lo adivinan, es la Estrella de la Muerte) pero la saboteará introduciendo un fallo crítico en ella. Trata de enviar un mensaje a la Rebelión para pasarles los planos pero los rebeldes no se fían del mensajero. Y aquí es donde llega nuestra protagonista, Jyn Erso (Felicity Jones), hija de Garlen Erso, a quien la Rebelión "recluta" para desfacer el entuerto.

Rogue One es diferente del resto de las películas de la saga por los siguientes puntos:

  • NI SÍ NI NO: Es bélica a más no poder. No hay los respiros habituales en Star Wars. Esto puede ser bueno o malo, según vea. Desde luego, no es una película para niños.
  • BIEN: Los rebeldes toman decisiones moralmente cuestionables. No son idealistas inmaculados. Es uno de los mejores puntos de la película.
  • BIEN: Los malos mueren, pero los buenos también. Es la guerra. Por desgracia, en Star Wars es demasiado habitual el final "superarma de los malos contra un puñado de cazas de los buenos, adivina quién gana y se salva". Por el contrario aquí, aunque sabes que, al final, los rebeldes se llevan los planos, también sabes que los buenos pueden morir. Y, cuando caen, lo hacen de forma muy emotiva.
  • MAL: El arranque de la película es diferente del resto de la saga. Habitualmente, Star Wars presenta a unos pocos personajes y luego va añadiendo al resto. Eso facilita al espectador que se sitúe y conozca los personajes. Aquí se opta por presentar a todos a la vez y, para colmo, hacerlo en lugares diferentes (1), lo que hace que en la primera media hora uno pueda ir un poco perdido (2).
Las actuaciones son decentes. Sinceramente, mejor de lo esperado (me temía lo peor de ciertos personajes). Y los toques humorísticos, a cargo sobre todo de K-2SO (una especie de Sheldon Cooper robótico) hacen que, a pesar de ser una película bastante oscura, resulte una de las más graciosas de Star Wars.

En resumen: una buena película bélica, llena de personajes entrañables, mucho humor y con una batalla final para enmarcar. Una verdadera lástima que el arranque no esté a la altura.

(1) Algunas mentes perversas aducirán que esto mismo es lo que suelo hacer yo en mis libros. La ventaja de ser crítico es que puedes poner a caldo a alguien y luego ser un perfecto hipócrita.
(2) Esto se resuelve con una somera investigación de cinco minutos en Wikipedia pero soy de la encendida opinión de que toda obra debe ser autocontenida.


Etiquetas: ,

miércoles, enero 04, 2017

Propósitos 2017

Cada año le envío una carta a los Reyes Magos. Este año incluye lo siguiente:

  • Enero-marzo: sale a la venta Los pintores de estrellas verdes, mi primer libro. Más allá de la consabida emoción, habrá que ver cómo se me da la promoción y cómo evolucionan las ventas.
  • Finales de primavera: envío Todos contra Zron a una editorial. Este es el momento que llevo planeando mucho tiempo y al que llamo "la bala de plata".
  • Verano: por fin, tras un doloroso y larguísimo parto, termino El espejo vacío. ¡Betatesters listos!
  • Algún momento del año: escribo dos nuevos cuentos. Ambos deberán ir directos a intentar escalar lo más alto. Sus títulos provisionales son:
    • Hermano mío, hermana mía : La primera expedición interestelar separa dos hermanos, que se enfrentan a la dolorosa realidad de ver cómo la comunicación entre ambos se hace cada vez más difícil.
    • Los tres juicios de Radam : Radam (Robotic Adam) es el primer androide plenamente consciente. A lo largo de su vida, se topará con tres juicios que determinarán el futuro de las máquinas y los humanos.
  • Finales de año: Nueva revisión de La Luz de las Tinieblas, en la que se incluirán apéndices. Es posible que la envíe a revisar por un profesional.
  • Finales de año: Inicio la escritura de PPProductions#7. Para bien y para mal, tengo dudas de cuál debe ser así que es posible que inicie simultáneamente la #7 y la #8.
  • Retrasada a 2018: Tengo en mente subir a Lektu alguna de mis obras primerizas. Por desgracia, creo que solo El regalo de Perseus podría valer la pena. Y eso solo tras una revisión exhaustiva así que, como digo, posiblemente el proyecto se retrase a 2018.
¡Ahí queda eso! Por pedir que no quede ¿no?


Etiquetas: , , , ,

lunes, enero 02, 2017

Extracto de entrevista a Brandon Sanderson

Hace unas semanas se publicó en la revista Jot Down una entrevista a Brandon Sanderson. Aunque la entrevista es muy interesante, no la incluyo aquí por mi admiración a Brandon Sanderson sino por otro motivo: autoayuda.
¿Eh? ¿Qué?
Quienes no han intentado escribir un libro nunca es difícil que se lo imaginen pero uno de los mayores problemas con los que nos encontramos los aprendices a escritorzuelos es que no tenemos ningún indicador del rumbo a seguir, cuánto falta para llegar o si ya has llegado pero ¡ay! los editores no se molestan en leer tu obra.
¡Claro que tienes referencias! Jamás escribiré tan bien como Patrick Rothfuss. Se siente. Hace tiempo que lo acepté y no me quita el sueño. También tengo claro que escribo mejor que Michael Crichton, lo cual nos lleva a una interesante pregunta: si esa es una verdad tan evidente ¿por qué Michael Crichton vendió 150 millones de libros y yo ni uno? Y, además, está la clara paradoja de que, aunque la calidad de uno y de otro son muy diferentes, tanto Rothfuss como Crichton son escritores muy exitosos. Se puede alegar, claro está, que sobre gustos (y calidades) hay tantos como personas, pero eso no soluciona el problema. Porque claro, cuando uno lleva cuatrocientas páginas escritas de un mamotreto y se pregunta si es una obra maestra o una diarrea mental, le gustaría una respuesta más concreta que un "según gustos".
Esto produce lo que yo llamo "la montaña rusa", que es que -según el día que tienes- eres el mayor genio incomprendido de la historia o un payaso incompetente que no debería salir de casa. Ambas proposiciones son factibles y ninguna de las dos puede ser refutada. Es lo que hay.
Esto nos lleva al "momento autoayuda" (que levante la mano el escritorzuelo que no lo haya hecho), en el que buscas historias que te levanten el ánimo. Porque no todo el mundo tuvo suerte al principio. A J.K. Rowling la rechazaron 12 veces, Kafka se autopublicó y John Kennedy Toole falleció sin que nadie le hubiera publicado nada.
Y llegamos a la entrevista de marras (los énfasis en azul son míos).

Escribiste un montón de manuscritos e incluso novelas enteras antes de vender tu primer libro. ¿Qué te decían los editores durante esos años? ¿Cómo mantuviste tus esperanzas ante las cartas de rechazo?
Fue duro, muy duro. Esto te va a encantar… Los editores no paraban de decirme: «¿No podrías parecerte más a George R. R. Martin?». Sin embargo, al mismo tiempo insistían en que mis libros eran demasiado largos. ¡Pero si los libros de Martin son larguísimos! El punto más duro de mi carrera llegó cuando acabé mi duodécimo libro… Escribí trece antes de vender uno. Los libros once y doce fueron mis intentos de escribir como George R. R. Martin, con antihéroes cínicos, fantasía cruda y oscura… Eso no se me da bien de forma natural. Algunos escritores lo logran estupendamente, pero mi especialidad es el optimismo, personajes que encuentran la luz en las peores circunstancias… Así que mis dos libros sombríos y breves resultaron ser malísimos. Me quedé descorazonado, pensando que nunca sería capaz de ganarme la vida con esto.

La gran decisión que tomé entonces fue escribir lo que me encantaba de verdad. Me di cuenta de que si moría a los noventa años con cien manuscritos inéditos en mi armario, lo consideraría igualmente un éxito… Un éxito mayor que si me rendía. Tenía que continuar escribiendo lo que amaba a cualquier precio. Y en ese momento pensé: «¡Escribiré los mayores y más alucinantes libros de fantasía épica que se han escrito! Me dicen que mis libros son demasiado largos, ¡así que los haré más largos aún! ¡Llenos de todo tipo de cosas extrañas y montones de personajes!». Y escribí El camino de los reyes, mi libro número trece, con esa novela le hice un corte de mangas a toda la industria editorial. El año siguiente vendí Elantris. Y es realmente bueno que pasara por ese momento clave de decidir que quería hacer lo que me gustaba porque realmente amaba hacerlo, en lugar de intentar lo que los demás me decían que tenía que hacer.

Pues eso. Hace tiempo que llegué a la misma conclusión: quiero escribir por placer. Si me publican, mejor. Pero no perderé años escribiendo historias con las que no me sienta a gusto. Y, cuando aparecen nubes negras en el horizonte, recurro a una frase que me inspira mucho:

Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.
Samuel Beckett

Etiquetas: ,