domingo, febrero 14, 2010

¿Bye, bye NASA? (2ª parte)

Hace un par de semanas comenté que estaba a punto de desvelarse cuáles iban a ser los planes de Barack Obama respecto a la NASA. Y, la verdad, es que me quedé corto. En resumen la Casa Blanca propone cancelar el Programa Constellation. Se cancela enterito (Ares V, Ares I y Orion), así, sin más. Eso significa que todo el peso del programa espacial tripulado de los EE.UU. pasará por empresas privadas. Empresas que, los críticos argumentan, no tienen experiencia. Otro aspecto menos comentado es que se prolongará la Estación Espacial Internacional hasta el 2020. Finalmente, el presupuesto contempla una enorme inyección de dinero a programas tan poco claros como Critical Technology Demonstrations (652 M$), Heavy-Lift and Propulsion R&D (559 M$) y Robotic Precursor Missions (125 M$) que huelen a cancelación (o al menos a gran recorte de presupuesto) de aquí a unos pocos años.

La decisión no es definitiva, pues los presupuestos aún deben pasar por el Congreso, donde sin duda los republicanos tratarán de salvar el programa de Bush (posiblemente agitando la bandera del peligro chino) y los congresistas de Florida, Texas y California harán lo indecible para salvar los puestos de trabajo de sus respectivos estados. Pero la verdad es que las cartas parecen echadas. No sólo la población general parece no haber reaccionado en absoluto sino que incluso incluso dentro de la comunidad de aficionados a la astronáutica se ha reconocido que, en el fondo, la NASA se ha estado cavando su propia tumba durante demasiado tiempo.

Yo mismo me esperaba una decisión así pero no ahora, sino hacia el 2015, cuando el sector privado ya estuviera bien afianzado y el Constellation arrastrara retrasos y enormes sobrecostes. Me parecía lógico que, en ese momento, la opinión pública se preguntara para qué querían gastar miles de millones de dólares al año en algo que ya hacía la industria privada. Al final ni siquiera va a haber que esperar a tanto, la crisis ha impuesto toda su dureza.

¿Será este, por fin, el camino correcto? Bueno, no tenemos que esperar mucho para averiguarlo: el transbordador se retira el año que viene, la primera nave privada orbital despegará antes.

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2 Comments:

At 10:40 a. m., Anonymous MORK said...

Y si cancelan el Ares I y el V, sobre que se supone que despegará el Orion? piensan desarrollar uno de esos híbridos? o directamente esperarán al Falcon 9 o algo asi?.
Fatal.. nuestros sueños de cuando eramos niños de bases en la Luna, en Marte, viajes a los confines del sistema solar... a hacer puñetas. Maldita crisis de las naricies.

 
At 10:25 p. m., Blogger Pedro said...

Mork, el Orion no va a despegar de ningún sitio porque -a menos que el Congreso revierta la decisión- también ha sido cancelado. He ahí la sorpresa, lo que nadie se esperaba. Se daba por sentado que el Ares I se iba a cancelar y que el Ares V corría peligro (tal vez sustituido por otro cohete pesado) pero nadie creía que la Orion fuera también cancelada.

Los futuros astronautas de la NASA volarán en Soyuz rusas (¡uy! los rusos ya han dicho que subirán el precio) y en naves privadas. La NASA no ha especificado con qué empresa privada quiere volar. Tiene de momento las opciones de Dragon (SpaceX) y Cygnus (OSC) pero tendría mucha suerte si el Dragon es operativo el 2011 y el Cygnus el 2012. Otra opción disponible es el Orion-Lite de Bigelow Aerospace (no antes del 2013). También ha dado dinero a Boeing (que ha presentado un bonito Power Point) y a Blue Origin (que prepara vuelos suborbitales) pero estas no son opciones viables para la NASA.

Los sueños de infancia... Ahora me siento como un egipcio que echara de menos la época de construcción de pirámides...

 

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