Crítica: Proyecto Hail Mary
Proyecto Hail Mary es una novela de ciencia ficción de Andy Weir, novelista del que ya reseñé la recomendable y fresca El marciano y la no tan lograda Artemisa. El título de la obra merece una breve explicación: Hail Mary (literalmente "Ave María") es un modismo inglés que se usa en situaciones en las que se quiere revertir una situación desesperada mediante un último recurso aventurado, de escasas posibilidades de éxito.
El argumento de la obra es el siguiente: el Sol se ha visto infectado por una forma de vida alienígena que aprovecha su energía para procrear. En consecuencia, la luminosidad del Sol se ve mermada y la Tierra se enfrenta a una inminente Era Glacial que amenaza la supervivencia de nuestra especie. Todas las estrellas de nuestra cercanía están afectadas por este fenómeno salvo Tau Ceti. En un desesperado intento por salvar la humanidad, esta vuelca sus recursos en construir una nave tripulada que vaya a Tau Ceti y descubra por qué esta estrella no está afectada.
¿Suena poco creíble? De entrada, sí y eso que solo es el planteamiento (la cosa se complica conforme pasan las páginas). Pero no se deje engañar por este enrevesado argumento, dado que Weir logra que la obra funcione con matemática precisión. Cada paso que da está debidamente justificado, por lo que uno no puede sino exaltar una novela que, más que una obra literaria, parece una afinada pieza de ingeniería que, en este aspecto, recuerda lo mejor de Brandon Sanderson.
De nuevo, Weir nos sumerge en una obra de ciencia ficción hard (muy hard). Las referencias a ciencia y tecnología son constantes, prácticamente no hay página en la que estas no intervengan de una u otra forma. En numerosas ocasiones, las referencias a la ciencia forman una parte fundamental de la obra, en especial para justificar lo que, de otra forma, hubiera resultado injustificable. No faltan también interesantes especulaciones. Menos conseguidas están las descripciones, que en alguna ocasión se recrean demasiado en los detalles y parecen un manual aburrido manual de instrucciones.
Tampoco falta (otra vez) humor a raudales. Se trata de un sentido del humor bastante seco y con toneladas de humor negro. El argumento de la obra da bastante pie a ello: con la extinción de la humanidad en juego, las consideraciones morales pasan a un segundo plano ¿a quién le importa si, para salvar el mundo, debemos secuestrar a alguien o si hablamos desenfadadamente de sexo, drogas y métodos de suicidio?
Un interesante logro de la obra es la importancia de la amistad entre dos improbables compañeros de viaje, muy diferentes y, a la par, muy unidos.
La obra no da respiro para apreciar sus virtudes estilísticas. Todo el peso lo llevan un argumento que avanza a toda velocidad, ciencia y más ciencia y un humor constante. No hay defectos destacables en la prosa de Weir, pero no espere maravillas.
En resumen, Proyecto Hail Mary es una entretenida obra de ciencia ficción hard en la que la ciencia, la épica, la amistad, grandes dosis de humor y un fuerte dinamismo son sus puntos fuertes. La obra, apoyada en una lógica sólida, sortea con elegancia un argumento complejo. Hará las delicias de los amantes de la ciencia ficción hard.
Etiquetas: crítica, literatura



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