martes, noviembre 06, 2018

Así está la cosa

Han pasado ya unos cuantos meses desde el último progress report de actividades así que va siendo hora de actualizar al mundo de lo que se cuece por aquí.

Desde que acabé El espejo vacío he estado escribiendo cuentos. De momento tengo terminados y enviados 3, que de momento no han corrido demasiada suerte. De estos, dos los he presentado a dos concursos y no los han seleccionado en ninguno de los dos. Por otro lado, he presentado dos de ellos a revistas pero de momento no he obtenido respuesta.

Sí, a veces la vida del pseudoescritor es dura.

Por otro lado tengo a medio terminar varios cuentos más. Por desgracia este último mes -por motivos personales- mi inspiración ha estado un poco distraída.

Ah. Una última cosa. He empezado a revisar El espejo vacío con las aportaciones de los amable betatesters. Una vez hecho, daré el salto al mundo editorial.

Esto es todo.



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domingo, octubre 14, 2018

Crítica: First Man

First man es una película biográfica de Neil Armstrong, centrada en los 60, la década que lo hizo famoso, desde un vuelo en el X-15 hasta su retorno de la Luna.

Prescinde de grandes efectos especiales y narra lo sucedido desde el punto de vista de Armstrong. Con esto la cinta logra transmitir la emoción y ansiedad de un vuelo espacial (el minúsculo habitáculo, las ridículas ventanas, las vibraciones que emborronan la vista...) a costa de perder la espectacularidad que daría una visión de la misión desde fuera.

Destaca por su ambiente íntimo, con especial hincapié a la relación entre Armstrong y su esposa y con su hija fallecida. Ryan Gosling logra transmitir la famosa frialdad de Armstrong, mientras los demás personajes tienen papeles más viscerales e igualmente convincentes.

La película es una alegoría de la muerte hasta el punto de alejarse de la realidad. Las naves parecen viejas y están más sucias y oscuras que en la realidad. Hasta los lanzamientos son oscuros.

Mención especial merece la traducción, que parece haberse sacado del Google translator. A la Gemini la llaman «aeronave» (sic), las maniobras son incomprensibles y para las EVA se inventan un vocablo. Una pena.

No conozco lo suficiente la historia para juzgar si la adaptación es fidedigna con los personajes, pero ha habido críticas no solo por el poco parecido de algunos de ellos sino sobre todo porque a uno de los personajes clave de la historia -Buzz Aldrin- lo caracterizan como un bocazas arrogante e insensible, lo cual no es cierto. Teniendo en cuenta que Aldrin está vivito y coleando tiene delito la cosa.

El principal problema de la película es que el público que no esté al corriente de la vida de Armstrong o de la historia de la NASA corre el riesgo de perderse. En esto contribuye en no poca medida el punto de vista del film, muy centrado en la propia visión subjetiva de Armstrong. Así, por ejemplo, la primera escena, en un X-15, me quedó clara porque sabía que Armstrong había pilotado un X-15. Unas letras sobreimpresas y una imagen del X-15 colgando del avión portador servirían para aclarar la escena al público neófito. Pues bien, toda la película presenta una y otra vez el mismo problema: se presentan las escenas desde el punto de vista de Armstrong, muy emocionante pero tal vez confuso para el que no domina la materia.

En resumen, un buen biopic, lleno de emoción y con una atmósfera envolvente aunque podría haberse hecho más fácil de digerir para los no iniciados. A los amantes de la astronáutica les chirriará su horrenda traducción, su visión tétrica y la caracterización de Aldrin.



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sábado, septiembre 29, 2018

Crítica: La República

La República es un thriller de ciencia ficción escrito por Ricardo Muñoz Fajardo. No diré gran cosa de su trama porque es una obra de las que, cuanto menos se sepa, mejor. Solo diré que todo empieza cuando un experto xenosociólogo es enviado en una misión rutinaria, tanto que termina siendo aburrida, a decir verdad demasiado aburrida.

Se trata de una obra corta y ágil. Ideal para pasar un buen rato. No quiero decir con ello que el estilo no esté bien cuidado, más bien al contrario. Contiene figuras literarias meritorias y un uso del lenguaje sorprendente. Me dio la impresión de que, si hay una palabra en el diccionario, el autor sabe cómo usarla. Las únicas notas negativas son que algunas (pocas) de las figuras literarias cojean pero, en especial, que el autor no logra dar el tono adecuado a algunos diálogos, demasiado pomposos para ciertos personajes de baja ralea

La obra es corta pero, a pesar de ello, derrocha imaginación. Es un obra coral, repleta de personajes, mundos, especies y situaciones de lo más variopinto. Resulta sorprendente, a pesar de la complejidad de la historia, el autor logra implicarte con rapidez en la misma. Y todo ello lleno de humor, acción, misterio y no poca crítica social.

Y el final, bueno, digamos que es un ejemplo perfecto de cómo hacer un final inevitable y, al mismo tiempo, imprevisible.

En resumen, un libro muy entretenido, con un worldbuilding meritorio y literariamente notable.


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miércoles, septiembre 26, 2018

Mi experiencia en Goodreads

Hace un par de años me inscribí en Goodreads, una de las redes sociales de lectores más populares. Los motivos para inscribirme fueron diversos. De entrada, me apetecía contactar con otros lectores y autores, estar al corriente de las novedades y, bueno, promocionar mi libro porque estaba a punto de publicarse Los pintores de estrellas verdes.

Dos años después ¿qué puedo decir de mi experiencia?

De entrada, si lo que buscas son críticas y reseñas, en Goodreads las encontrarás en cantidades industriales. Un súperventas como El cuento de la criada roza el millón de puntuaciones y pasa de las 50000 reseñas. Libros modestos como La mirada extraña tienen 76 puntuaciones y 45 reseñas. En resumen, a menos que el libro se haya vendido realmente poco, va a encontrar una cantidad suficiente de reseñas.

El problema, claro está, es que en la variedad está el gusto. Hay personas que tienden a puntuar todo con 5 estrellas, otros somos más parcos. Y, claro, a no todo el mundo le gusta lo mismo. Si a usted no le gustó El código da Vinci le sorprenderá saber que tiene una puntuación de 3'81 (sobre 5). En todo libro verá que hay gente a la que le ha encantado y gente que le horroriza. Mis consejos al respecto son:
  • Si hay pocas puntuaciones (menos de 10) no se puede uno fiar mucho de la puntuación en Goodreads.
  • Si la puntuación media es inferior a 3'5, el libro no ha convencido ni a los entusiastas del autor/a.
  • Si la puntuación es de 3'5-4 quiere decir que es un libro decente. Eche un vistazo a quién le ha gustado y a quién no y por qué, y compruebe si comparte sus gustos.
  • Si la puntuación es alrededor de 4 significa que es un buen libro. Probablemente le guste, independientemente del género o del estilo.
  • Si la puntuación es 4'5 aprox léaselo y punto, está ante una auténtica joya.
La interacción con otros lectores depende en buena medida de la actividad de los grupos en los que uno esté, los cuales dependen a su vez de la actividad de sus usuarios más activos. No encuentro que sea un lugar para entablar muchos amigos pero es cierto que yo no soy particularmente activo. Para autores que se muevan mucho en redes sociales puede ser una excelente herramienta de promoción... A costa, eso sí, de dejarse su tiempo.

Y luego... Bueno, debo reconocer que había un punto egoísta en mi decisión, y es que pensé que Goodreads era un buen lugar para promocionar el libro que tenía a punto de salir: Los pintores de estrellas verdes. Vale, Goodreads es una red social de lectores, no de autobombo pero eso no quiere decir que, sin excederse, uno no pudiera promocionarse. ¿Y cómo ha ido?

En los grupos no está permitido hacer autopromoción (recuérdese que es una plataforma de lectores, no de autobombo) pero hay excepciones. En los grupos suele haber apartados específicos donde hacer autopromoción. Consejo: léase las reglas antes de meter la pata.

Goodreads permite publicar anuncios. Parece buena idea porque permite seleccionar el destino (país y gustos del lector). Yo lo he hecho y el resultado es decepcionante. En mi caso el anuncio está publicado en todos los países de habla hispana y para aquellos usuarios a los que le guste la ciencia ficción. En total, se ha mostrado 2000 veces y nadie lo ha pulsado. Cero. Ni uno solo. La única virtud es que solo se te cobra si alguien pulsa el anuncio.

Goodreads tenía una fantástica herramienta de promoción llamada giveaways. En resumen, consisten en sortear libros. Los ávidos lectores evidentemente se apuntan a un concurso que les ofrece libros gratis. Se supone que eso genera un movimiento en torno al libro (a los que se apuntan se les queda marcado por defecto el libro como "want to read" y se supone que la persona que finalmente lo gana te hace el favor de hacerte una reseña). La realidad, sin embargo, no es tan brillante. En mi caso los dos giveaways que lancé los puse solo para España y solo para lectores a los que les gustara ciencia ficción. Se apuntaron en torno a 40 personas la primera vez y 60 la segunda. De estas, ninguna se lo ha leído y las personas que recibieron gratis el libro no se molestaron en puntuarlo ni hacer una reseña. Para mí, ni siquiera se lo han leído. Pero lo que es peor, desde este año hay que pagar para hacer un giveaway. Sí, has leído bien: hay que pagar para regalar tus libros. Para los autores noveles, autopublicados y las pequeñas editoriales es un mazazo porque el coste del giveaway básico es nada más y nada menos de 120$. Aunque Goodreads vende que la inclusión de un coste para el autor/editorial tiene sus ventajas (¿eing?) a nadie se le escapa que la compra de Goodreads por el imperio Amazon está detrás de la jugada. Con estas reglas las posibilidades de lograr visibilidad para un autor desconocido se reducen a la mínima expresión. En resumen, los giveaways eran una herramienta de promoción mediocre cuando eran gratuitos y, ahora que hay que pagar, no los recomiendo en absoluto.

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