Crítica: Todos los pájaros del cielo
Todos los pájaros del cielo es una novela a caballo de la ciencia ficción y la fantasía de Charlie Jane Anders. Ganadora de los Premios Hugo y Locus del 2017, de la edición en castellano se encarga la Insólita Editorial.
La obra se centra en sus dos coprotagonistas. Patricia es una maga que, un día, descubre que tiene el don de hablar con los animales. Lástima que, para frustración suya, dicho don le desaparece tan pronto como ha venido. Laurence es un geek de la tecnología e inventa una máquina del tiempo que le permite viajar hacia el futuro... 2 segundos. Un invento tan impresionante como inútil. Estos dos extraños héroes, dotados de una genialidad un tanto defectuosa, entablan una entrañable amistad. Al fin y al cabo, no hay seres más raros en kilómetros a la redonda.
Con estos personajes, la historia promete ser original y desde luego lo es.
La primera parte, en la que se forja la amistad entre Patricia y Laurence, es una delicia. Narrada con frescura, originalidad, soltura, naturalidad y con unas remarcables descripciones, es digna de elogio. En estas primeras páginas, la novela brilla.
Posteriormente, los protagonistas se separan y pasan años sin verse. Patricia se sumerge en una comunidad de personas con poderes mágicos. Se nos ofrece algunas pinceladas del funcionamiento de esa sociedad de magos, con sus rencillas y sus ideales. Resulta de gran importancia para esos magos evitar el "engrandecimiento", que viene a ser evitar la soberbia y destacar por encima de los demás. Por su parte, Laurence termina relacionándose con un grupo de geeks que, dando el mundo por perdido, tratan de salvar lo que se pueda de ello (lo que se puede interpretarse como un trasunto de los multimillonarios que últimamente tratan de salvar el mundo, o al menos salvarse ellos). En este momento la novela pierde la gracia. Adiós a la frescura. Hay cambios de escena no del todo logrados. Las descripciones pierden su brillo y son simplemente efectivas. El funcionamiento de esos grupos de magos y geeks sabe a poco, da la sensación de que la autora puso las piezas de una gran maquinaria pero no las supo engranar.
Un punto de destacar es la novela son las múltiples ideas que plantea. La dicotomía entre magia y ciencia. El valor de la amistad, por encima de ideologías. La reivindicación de los perdedores. La búsqueda de un futuro mejor. El veneno de la vanidad. Todo ello, sin aleccionamientos baratos.
En resumen, Todos los pájaros del cielo es una original obra que combina con acierto la fantasía y la ciencia ficción y que, sin pretensiones proselitistas, ofrece al lector interesantes reflexiones sobre la amistad, el poder de los marginados y el contraste entre dos formas tan cercanas y, a la vez, tan radicalmente opuestas de ver el mundo. Si bien el principio es narrativamente brillante en todos sus aspectos, no remata la faena con un cuerpo central y un final a la altura.
Etiquetas: crítica, literatura


