viernes, mayo 01, 2026

Crítica: La tercera regla de los viajes en el tiempo

La tercera regla de los viajes en el tiempo es una novela de ciencia ficción de Philip Fracassi, autor finalista de del Bram Stoker y del British Fantasy Award que aborda el clásico tema de los viajes en el tiempo con un enfoque poco usual, lleno de emociones y ambientado en un technothriller. De la edición en castellano se encarga Obscura.

En el libro, dos investigadores inventan una máquina del tiempo. Pero los viajes en el tiempo cumplen estas tres reglas:

  1. Solo se puede viajar a puntos de llegada situados en la vida previa del que viaja. Dichos puntos de llegada son aleatorios.
  2. Quien viaja tiene solamente energía suficiente para mantener el contacto con el mundo de llegada durante, aproximadamente, noventa segundos.
  3. Quien viaja no tiene la capacidad de interactuar con el mundo de destino
Este planteamiento tiene consecuencias interesantes: los viajes en el tiempo solo pueden producirse al pasado del propio viajero, solo duran unos segundos, no se puede escoger el destino y no se puede interactuar con el pasado. Vale. Pero ¿qué sucedería si ese mecanismo azaroso te condujera -por ejemplo- al accidente en el que murió toda tu familia y te vieras obligado a revivirlo, sabiendo que no puedes hacer nada por evitarlo?

¿Y si alguna de estas reglas no fuera correcta...? Yo ahí lo dejo.

La trama de centra en Beth, la cocreadora -junto con su marido Colson, recientemente fallecido- del dispositivo de viaje temporal. Beth trabaja en un laboratorio secreto de una multinacional, la Corporación Langan. Su jefe, Jim Langan, es un individuo turbio que liquida departamentos enteros de la Corporación sin que nadie entienda sus motivaciones. Hace poco ha privado a Beth de casi todos los fondos, lo que la deja en una situación precaria y muy estresante. Así pues, Beth tiene que lidiar con los problemas de ser viuda reciente, madre de una niña pequeña, los traumas de su vida (toda su familia falleció en un accidente aéreo y su esposo en uno de tráfico), una máquina del tiempo que se niega a entregar sus secretos y un jefe intrigante. ¿Alguien da más?

La novela está escrita con una prosa muy directa y efectiva. Cada frase se siente como un puñetazo en el estómago. Esta conjunción de intriga, simplicidad y emotividad hace que las primeras páginas de la obra se devoren. Como contrapartida, el autor lleva la emotividad incluso a las relaciones entre Beth y Jim, lo cual genera situaciones un poco inverosímiles (no sé cuánto cree que duraría usted en el trabajo si se pusiera a gritarle a su jefe).

La resolución del libro no está todo lo bien ejecutada que cabría desear. Fracassi da una explicación teórica sobre lo que sucede con la máquina del tiempo que, aunque arranca francamente bien y está sólidamente ligada en principios científicos, no termina de funcionar del todo. Por otro lado, para dar a la novela el final necesario, diversos personajes se alinean de forma muy forzada con la protagonista.

En resumen, La tercera regla de los viajes en el tiempo es una novela de ciencia ficción que retoma un tema clásico, dándole un enfoque novedoso e interesante. Una obra cargada de emociones e intriga, con una prosa sencilla e impactante. El final, aunque presenta algunos méritos que gustarán a los amantes de la ciencia ficción hard, no termina de redondear la obra.

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viernes, abril 03, 2026

Crítica: Laberinto Tennen

Laberinto Tennen es una novela de ciencia ficción de David Luna, destacado autor español que, entre otros, cuenta en su haber con un Premio UPC (por Éxodo) un Domingo Santos y el Chrysalis Award. Se trata de la primera parte de una trilogía, que se completa con Sombras tennen y Fortalezas tennen. De la edición se encarga El Transbordador.


La obra se ambienta en un futuro posapocalíptico, consecuencia de una guerra de la que no se dan detalles, que ha devuelto al mundo a una suerte de Edad Media de la que se está intentando salir. El lugar es fácilmente reconocible, pues se mencionan la villa de Tolte (Toledo), Ciudad Madrid y Albemuz (¿Ademuz?). En él, el protagonista, Bastián, es captado por una misteriosa organización: los tennen. Estos resultan una estimulante mezcla de templarios, científicos, magos y jedis. Y hay mucho más, tanto que, sinceramente, cualquier descripción que pretenda hacer no será sino un pálido reflejo de lo que transmite la obra. Hay poderes sobrenaturales y seres extraños. De dónde han salido, es algo de lo que no tenemos contexto. ¿Mutantes, tal vez, consecuencia de la guerra? ¿Experimentos científicos descarriados? La obra no lo aclara ¿lo harán las sucesivas entregas?

Se trata de un libro en el que los personajes y organizaciones están muy perfilados y siguen patrones clásicos. El aprendiz (Bastián) que debe seguir el camino del héroe, el maestro (Lux Zu), el traidor... Los bandos siguen el mismo patrón. Por un lado, tenemos los bienintencionados tennen, aliados del emperador, y por otro la pérfida Inquisición, que trata de detener el progreso. Esta representación maniquea ayuda a situar al lector y hará las delicias de un público juvenil, pero a costa de perder matices.

La novela cuenta con una trama compleja de la que mejor no desvelar nada. Pero digamos que Bastián se verá envuelto en una conspiración a gran escala que amenaza con destruir lo que los esforzados tennen llevan siglos tratando de levantar. Lástima del final, que resulta un tanto inverosímil

Estilísticamente, cabe decir que David Luna escribe de forma más que competente. Las primeras páginas de la obra son muy agradables de leer y uno termina sumergido en esa Tolte que el autor nos vende tan bien. El final, un tanto acelerado, pierde un poco.

En resumen, Laberinto Tennen es una novela de una ambición que no es habitual en la ciencia ficción española, con un escenario rico en detalles en el que se conjuga ciencia, religión y una trama compleja, si bien deja pendiente de explicación buena parte del escenario. Escrita con oficio y de forma agradable, es una obra que no desmerece en lo literario. Los personajes, sin brillar, cumplen su cometido. La novela divide el mundo en buenos y malos y combina con acierto influencias de muchas obras.


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lunes, marzo 16, 2026

Crítica: Todos los pájaros del cielo

Todos los pájaros del cielo es una novela a caballo de la ciencia ficción y la fantasía de Charlie Jane Anders. Ganadora de los Premios Hugo y Locus del 2017, de la edición en castellano se encarga la Insólita Editorial.



La obra se centra en sus dos coprotagonistas. Patricia es una maga que, un día, descubre que tiene el don de hablar con los animales. Lástima que, para frustración suya, dicho don le desaparece tan pronto como ha venido. Laurence es un geek de la tecnología e inventa una máquina del tiempo que le permite viajar hacia el futuro... 2 segundos. Un invento tan impresionante como inútil. Estos dos extraños héroes, dotados de una genialidad un tanto defectuosa, entablan una entrañable amistad. Al fin y al cabo, no hay seres más raros en kilómetros a la redonda.

Con estos personajes, la historia promete ser original y desde luego lo es.

La primera parte, en la que se forja la amistad entre Patricia y Laurence, es una delicia. Narrada con frescura, originalidad, soltura, naturalidad y con unas remarcables descripciones, es digna de elogio. En estas primeras páginas, la novela brilla.

Posteriormente, los protagonistas se separan y pasan años sin verse. Patricia se sumerge en una comunidad de personas con poderes mágicos. Se nos ofrece algunas pinceladas del funcionamiento de esa sociedad de magos, con sus rencillas y sus ideales. Resulta de gran importancia para esos magos evitar el "engrandecimiento", que viene a ser evitar la soberbia y destacar por encima de los demás. Por su parte, Laurence termina relacionándose con un grupo de geeks que, dando el mundo por perdido, tratan de salvar lo que se pueda de ello (lo que se puede interpretarse como un trasunto de los multimillonarios que últimamente tratan de salvar el mundo, o al menos salvarse ellos). En este momento la novela pierde la gracia. Adiós a la frescura. Hay cambios de escena no del todo logrados. Las descripciones pierden su brillo y son simplemente efectivas. El funcionamiento de esos grupos de magos y geeks sabe a poco, da la sensación de que la autora puso las piezas de una gran maquinaria pero no las supo engranar.

Un punto de destacar es la novela son las múltiples ideas que plantea. La dicotomía entre magia y ciencia. El valor de la amistad, por encima de ideologías. La reivindicación de los perdedores. La búsqueda de un futuro mejor. El veneno de la vanidad. Todo ello, sin aleccionamientos baratos.

En resumen, Todos los pájaros del cielo es una original obra que combina con acierto la fantasía y la ciencia ficción y que, sin pretensiones proselitistas, ofrece al lector interesantes reflexiones sobre la amistad, el poder de los marginados y el contraste entre dos formas tan cercanas y, a la vez, tan radicalmente opuestas de ver el mundo. Si bien el principio es narrativamente brillante en todos sus aspectos, no remata la faena con un cuerpo central y un final a la altura.


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lunes, marzo 02, 2026

Las ruinas de la memoria

Mi relato Las ruinas de la memoria aparece en el sitio de ciencia ficción.



¿Qué pasaría si los recuerdos pudieran contagiarse por vía sexual?


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