sábado, marzo 16, 2024

Crítica: Dune (parte II)

Casi tres años después de Dune (parte I), ha llegado, por fin, la segunda parte, con la que Denis Villenueve concluye la adaptación del primer libro de la saga de Dune.

¿Primera valoración? Si le gustó la parte I disfrutará de la II. Verá menos cortes para explicar lo evidente (las Bene Gesserit, la especia...) y los personajes se desarrollan más y mejor. Le falta espectacularidad y épica, eso sí.La película comienza justo donde nos dejó la anterior, con Paul y Jessica siendo uniéndose a una partida fremen,y termina con la derrota de los Harkonnen.

Lo mejor de la película son, para mí, las actuaciones, en especial los personajes que presentan evolución y complejidad a lo largo de la historia, como los de Javier Bardem / Stilgar (que pasa de un líder de moralidad dudosa a un fervoroso creyente que resulta casi cómico), Zendaya / Chani (que despliega un abanico muy amplio, ignorando a Paul, riéndose de él, enamorándose tiernamente de él y oponiéndose a él) y Timothée Chanlamet / Paul Atreides (el muchacho inocente, el líder, el tirano...). También son dignas de elogio las de Stellan Skarsgard / Vladimir Harkonnen (un malo que genera una intensa mezcla de repulsión y miedo), en menor medida las de Rebeca Ferguson / Jessica Atreides y Austin Butler / Feyd-Rautha Harkonnen. Las menos destacables son las apagadas interpretaciones de la familia imperial, pero precisamente es lo que corresponde a los personajes.

He escuchado críticas a los diálogos y al guion en sí. La verdad, no he encontrado motivos de queja. Sin dejar frases para la posteridad, no he encontrado errores de base. Sin duda, se pueden criticar frases como "solo el verdadero mesías negaría su divinidad" que parece sacada de La vida de Brian pero, honestamente, me pareció la mejor forma de plasmar la perplejidad del asunto.

Una de las grandes pegas de esta segunda parte es que me faltó espectacularidad y épica. Recordemos que estamos hablando del director de La Llegada, de Blade Runner 2049 y de Dune (parte I), en todas esas películas nos regaló muchos momentos inolvidables mediante las imágenes. Así, por ejemplo, en la parte I hubo múltiples momentos que quitaban el aliento solo con la imagen (la llegada de la nave del heraldo imperial, la escena de la bruma con la nave de las Bene Gesserit, la partida y llegada Caladan --> Arrakis, el ataque de los Harkonnen, el gusano de arena, incluso la estación biológica tenía una arquitectura brutalista que quitaba el hipo) pero en la parte II el único momento verdaderamente memorable es el anfiteatro Harkonnen (filmado, no se lo pierdan, en infrarrojo, lo cual crea una sensación grandiosa, alienígena y desagradable al mismo tiempo). Hay otro intento de crear un momento impactante al principio, mediante un eclipse, pero no logra el efecto deseado al tratarse precisamente del inicio de la película y hubiera sido más interesante ponerlo en otro momento. El resto pasan sin pena ni gloria y mira que teníamos momentos aprovechables. En la novela los habitantes de cada sheikh se cifran en miles de personas (nada de eso se plasma en la película), la batalla final no impresiona tanto como la de la parte I, apenas salen naves espaciales y los gusanos generalmente se desaprovechan envueltos en polvo. Teniendo en cuenta que Dune I costó 165 millones de dólares y Dune II ha costado 190, cabe preguntarse en qué se han gastado el dinero. Ciertamente no en decorados ni en efectos especiales.

La música, compuesta de nuevo por Hans Zimmer, retoma el estilo de la primera entrega, con muchos sonidos alienígenas y brutales, si bien se nota algo más de sinfonía, lo que hace que sea más agradable al oído.

Por supuesto, los más puristas se preguntarán hasta qué punto esta Dune (parte II) es fiel al libro original. La respuesta es que bastante, si bien se aparta más de la novela que la parte I. En particular, algunas desviaciones como la personalidad de Chani y el hecho de que Alia no nazca en toda la película, levantarán ampollas. Respecto a Alia, resulta un personaje difícil de digerir y que desvía la atención de lo verdaderamente importante, así que es comprensible que no salga salvo en estado fetal. La personalidad de Chani despierta más dificultades ¿está enamorada de Paul y -simultáneamente- se erige en su gran detractora?

En resumen, Dune (parte II) es una excelente película de ciencia ficción y aventuras, fiel al libro original y donde deslumbran las interpretaciones, pero para ser una obra maestra debería haber sido más espectacular y épica.


Etiquetas: ,

miércoles, noviembre 15, 2023

Crítica: The Creator

The Creator es una película de ciencia ficción dirigida por Gareth Edwards, el mismo que pergeñó la destacable Rogue One.

La sinopsis de la película no es ningún misterio para todo el que haya visto el trailer. Año 2065, una IA detona una bomba nuclear en Los Ángeles. Como represalia, el gobierno de los Estados Unidos ilegaliza las IAs y les declara la guerra estén donde estén (1). El protagonista de la historia, Joshua Taylor (John David Washington) se infiltra en un grupo que apoya a las IAs pero se enamora de una de sus líderes. Antes de que Joshua culmine su misión, los yankis de gatillo fácil arrasan el campamento rebelde y, con él, el gran amor de Joshua. Años después, Joshua se embarca en una nueva misión: debe neutralizar una superarma de las IAs antes de que esté operativa. No obstante, para sorpresa de todos, la superarma tiene la apariencia de una niña de 6 años. Y hasta aquí podemos leer.


La trama es sencilla y no depara grandes sorpresas. Hacia el minuto 15 uno puede hacer un esquema de cómo acabará la película y no fallará. No obstante, esa aparente falta de originalidad constituye, paradójicamente, uno de sus grandes aciertos. En lugar de tratar de impresionar al espectador con inesperadas revelaciones, la película se desliza con placidez hacia su inevitable final. No se deje engañar por su aparente sencillez: The Creator tiene múltiples resortes que tocar y, frente a otras películas de guiones perezosos, no duda en emplearlos todos. En consecuencia, cuando uno llega a ese esperado final, por mucho que lo ve venir, es inevitable emocionarse. Si, a media proyección, cree usted que la película le está gustando, espere a ver cómo acaba.

Al igual que Rogue One, se trata de una cinta con una marcada acción. Abundan las escenas de lucha, persecuciones, explosiones o, simplemente, tensión. En este aspecto, se trata de una película soberbia, de acción continuada pero contenida, que logra mantener enganchado al espectador en su asiento sin caer en absurdas orgías de tiroteos y explosiones. Como contrapartida, este ritmo trepidante de The Creator no deja margen para plantear cuestiones filosóficas, éticas o a diálogos contenidos o de doble sentido. Así pues, no se espere una escenita a lo Blade Runner o Juego de Tronos (las temporadas buenas, quiero decir), es una película donde los buenos son muy buenos y los malos son bastante cortos de mente. A pesar de eso, entre tiroteo y tiroteo, la película deja entrever numerosos temas, como la armonía entre IAs y humanos que existe en la Unión Asiática o las IAs tomando oficios que nunca imaginarías como agricultores o monjes busitas. Resulta, sin llegar a decirlo, un cántico a favor de la libertad y la diversidad.

Las actuaciones son bastante buenas. Destacan la de John David Washington (que hasta esta película no me había gustado nada, pero que en esta despliega un amplio abanico de expresiones), la de Madeleine Yuna Voyles (la niña coprotagonista del filme, que interpreta a Alphie y a la que comerías en más de una ocasión) y el siempre solvente Ken Watanabe. Las relaciones entre ellos están logradas, en especial las motivaciones, que son las que impulsan la historia, si bien existe una transición demasiado brusca en la relación entre Joshua y Alphie.

La fotografía es espectacular, aprovechando al máximo los exteriores y con unos efectos especiales que nada tienen que envidiar a producciones más grandes. Combina urbes de grandes figuras geométricas, próximas al brutalismo, con ambientes campesinos sacados de mediados del siglo XX. Resulta una factura bella y fresca, si bien no termina de quitar el aliento. Por su parte, los androides le deben mucho a la estética desarrollada por Neill Blomkamp en todas sus películas.

La banda sonora corre a cargo del Hans Zimmer, un peso pesado en la industria del cine, con dos Óscars y 10 nominaciones. Destacan los toques asiáticos de buena parte de los temas. ¿Buena? Sí, mucho. El filme le debe buena parte de su emotividad. Por desgracia, superpuesta a la acción se incluyen a veces canciones pop/rock que que resultan un inadecuado contrapunto.

En resumen, The Creator es una solvente película de ciencia ficción, acción excelente, buena fotografía y actuaciones memorables. La única pega es que le falta profundidad para alcanzar la categoría de obra maestra.

 

(1) Se puede entender la película como una velada crítica a la política exterior estadounidense.



Etiquetas: ,

domingo, septiembre 26, 2021

Crítica: Dune (parte I)

Por fin tenemos aquí la esperadísima adaptación cinematográfica de Dune, la mítica novela de Frank Herbert, por Denis Villenueve. Había muchas ganas de ver plasmada Dune en la gran pantalla, después de la abortada versión de Jodorowski y de la polémica versión de David Lynch de 1984. Villenueve había dado sobradas muestras de talento con La Llegada y Blade Runner 2049. Además, los visionados previos habían sido muy positivos. Con estos ingredientes ¿ha logrado Villenueve lo imposible, plasmar Dune en la gran pantalla?

Respuesta breve: probablemente sí.

Vayamos por partes. Lo mejor de Dune son las actuaciones. En esta película los actores lucen, del primero al último. Con apenas un gesto transmiten un amplio abanico de matices en una sola escena. Una gozada para aquellos a quienes les guste repasar las secuencias. No obstante, las relaciones entre ellos son frías y distantes. Transmiten tensión, esperanza o miedo perfectamente, pero falta empatía entre ellos. El único sentimiento del que carece la película es la alegría, solo hay una escena cómica en toda la película, una rareza que en breves segundos logra que el espectador entienda el estrecho vínculo existente entre dos personajes.

Visualmente es una obra mucho más estilizada, sobria y elegante que su predecesora. La versión de Lynch era muy original visualmente, pero originalidad no es sinónimo de mejor. En la Dune de 1984 primaban los interiores barrocos y se recreaba en lo grotesco hasta la fealdad. En esta versión los interiores son sobrios, hasta el punto de que en muchas escenas las paredes están desnudas, sin decoración alguna. La falta de distracciones permite centrarnos en las actuaciones de los personajes, lo cual es a mi juicio todo un acierto (otros ven falta de originalidad). Al contrario que en la versión de Lynch, hay exteriores en abundancia. Y, como viene siendo el sello de Villenueve, este deja que el paisaje hable por sí mismo, con una fotografía magistral en la que priman las secuencias largas y pausadas. Una maravilla.

Muchos se preguntarán si esta Dune es fiel a la novela. La respuesta es que sí, pero Villenueve ha tenido claro que estaba haciendo una película y esta no usa el mismo lenguaje que una novela. La versión de Lynch era mucho más fiel a la obra literaria, hasta el punto de ser una trasposición, copiando con desparpajo los diálogos interiores y la voz en off de la Princesa Irulan, algo habitual en literatura pero raro en la gran pantalla y que suele desembocar en un desastre. Por el contrario, Villenueve se toma algunas licencias en Caladan para presentarnos los personajes y los conceptos de forma más natural. Esta parte, la de Caladan, fue mi preferida de la película, en especial todo el metraje que rodea al Jom Gabbar.

Respecto a la fidelidad, a mi modo de ver esta Dune sigue siendo demasiado fiel a la novela. Sí, ha leído usted bien. La obra de Frank Herbert introduce profusamente neologismos y arabismos. Términos que da tiempo a explicar en una novela pero no en una película. Villenueve ahorra algunos términos pero, en mi modesta opinión, el tijeretazo se queda corto (1) y aquellos espectadores que no han leído la obra pueden pasar algún momento de desorientación.

Lo peor de la película es, sin duda, su banda sonora. Hans Zimmer, ha pergeñado muchas bandas sonoras memorables, pero esta no es una de ellas. Algunas personas ven ritmos maquinales, alienígenas o tribales. Honestamente, a mí no me llamaron en absoluto la atención. Se trata de una banda sonora que transcurre camuflada entre las imágenes, que no destaca por sí misma.

Como ya sabrán, este filme no cubre la totalidad de la novela. Por tanto, al finalizar la visualización del mismo la historia no se cierra del todo. Eso puede dar a algunos la sensación de coitus interruptus aunque lo cierto es que se cierra el telón de una parte de la historia y nos presenta una pincelada de lo que nos depara la segunda parte. (2)

En resumen, Dune (parte I) es una película que plasma con bastante acierto el rico universo creado por Frank Herbert. Las actuaciones son memorables, la fotografía espectacular y la película, aunque no es un visionado fácil, fluye de forma orgánica. Como puntos flojos, probablemente se hubiera logrado mejor resultado si se hubiera atrevido a prescindir de tanta terminología y hubiera apostado por fortalecer los vínculos entre los personajes.

(1) No se trata de eludir conceptos sino de facilitar la vida al espectador. Por ejemplo, el término sietch no aporta gran cosa, pudiendo sustituirse sin mucho problema por "asentamiento". Shai-Hulud no es más que otro nombre para los gusanos de arena. Y así un largo etcétera.

(2) La novela está dividida en 3 partes, lo cual facilita partirla. Hacerlo en 3 sería un absurdo porque la primera entrega solo serviría como introducción sin ningún momento épico, lo que deja como única opción válida hacerlo en 2.

Etiquetas: ,

viernes, septiembre 18, 2020

Crítica: TENET

TENET es la nueva película de Christopher Nolan, autor mainstream o de culto según a quién pregunte. En ella, como viene siendo marca de la casa, el tratamiento del tiempo juega un papel trascendental. Únase eso a un argumento al más puro estilo 007 y tenemos a James Bond con viajes en el tiempo.

Si van a ir a verla, mejor que no sepan el argumento al detalle, pero baste decir que en la primera escena nuestro protagonista interviene en una operación antiterrorista en Kiev. Allí observa fenómenos extraños y, tras un serie de escenas no demasiado bien hilvanadas, descubre que esos fenómenos extraños se han producido porque alguien ha inventado la forma de hacer que objetos vayan hacia atrás en el tiempo.

Esto da lugar a todo tipo de fenómenos visualmente impactantes. Así, por ejemplo ¡las balas que van hacia atrás en el tiempo aparecen incrustadas en el blanco y, al dispararlas, se meten en la pistola! La gente corre hacia atrás y el fuego, en lugar de quemar, congela.

No faltan las paradojas temporales, resueltas de forma más o menos convincente. Así, si estás a punto de empezar un viaje hacia atrás en el tiempo, te vas a encontrar con tu otro yo. Es más, es condición sine qua non para empezar el viaje. No obstante, a mitad de película se produce una vuelta de tuerca innecesaria y que resultará confusa a quien no haya oído hablar de la mecánica cuántica (e incluso a quienes han oído hablar de ella). ¿Realmente era necesario citar la interpretación de Penrose?

Por supuesto, no falta la acción, que para algo es un trasunto de 007. Y, como ya nos demostró en Inception, Nolan es un excelente director de escenas de acción, si bien, en mi modesta opinión, tiene la tendencia de alargar y complicar en exceso estas escenas. Si en Inception este defecto se intuía aquí termina dominando la escena.

La acción, sin embargo, no se desarrolla de forma fluida, algo que Inception sí lograba. El arranque es tan espectacular como confuso. Nuestro protagonista pasa de una escena a otra sin que venga mucho a cuento, un arranque un tanto torpe que descoloca al espectador. Lo mismo puede decirse del final que, entre disparo y disparo, resulta demasiado complejo de entender.

Los personajes no son precisamente el punto fuerte de la obra. Del protagonista, encarnado por John Washington, no sabemos ni siquiera el nombre (!). Robert Pattison pasa por allí y habla con voz misteriosa. Kenneth Branagh encarna a un malo, muy malo, absurdamente malo ¿les he dicho ya que es muy malo? Elizabeth Debicki interpretación a una mujer que quiere mucho a su hijo (una característica que la sitúa en el mismo lugar que el 99% de las madres de este planeta). Michael Caine, que exuda carisma, hace una estupenda e intrascendente interpretación que no llega a los cinco minutos.

En resumen, TENET es una película de acción con viajes en el tiempo y argumento enrevesado. Los aciertos y errores de esta película son producto de la factoría Nolan, autor que nos demostró que es un genio y, por desgracia, se lo creyó. Aquellos a los que gustó Inception o la saga de James Bond disfrutarán con la obra.



Etiquetas: ,

domingo, enero 05, 2020

Crítica: El ascenso de Skywalker

Por fin tenemos, por tercera vez, la conclusión de la saga Star Wars. Tras El despertar de la fuerza, una película que arrancaba muy bien pero que termina siendo un plagio encubierto, y la arriesgada (y a mi juicio superior) Los últimos Jedi estaba por ver cómo lo hacía la todopoderosa Disney para concluir la trilogía con George Lucas fuera del escenario. Y el resultado es, por decirlo suavemente, decepcionante.

AVISO: crítica SIN spoilers

Al igual que las dos anteriores, la película tiene un ritmo trepidante. Pero en esta ocasión el arranque es atropellado y el resto de la película no mejora esa sensación. Si en las dos primeras trilogías los personajes se desplazan por unos pocos planetas en cada capítulo (entre 1 y 4, concretamente) en esta película el plan consiste en hacerlos circular por cuantos más planetas mejor, que se note que somos Disney y tenemos pasta para gastar.

Para colmo, da la sensación de que no se ha planificado la trilogía. En El despertar de la fuerza se planteó un villano (Snoke) y un origen misterioso de Rey; en Los últimos Jedi, sin embargo, se destruyó lo construido matando a Snoke y revelando que los padres de Rey eran unos don nadie. Ahora, en este episodio IX, J J Abrams decide destruir lo que construyó el episodio VIII y, además,  Disney fuerza a usar concept art que Lucas dejó para el episodio VII. Por lo tanto, no es de extrañar que si uno intenta construir un episodio final de una trilogía que ha carecido de rumbo y lo hace con conceptos que deberían haber aparecido dos películas atrás, el resultado va a ser un desastre. Intentando "salvar" lo que no gustó del episodio VIII no solo no lo logran sino que, en algunos aspectos, empeoran los problemas que dejó el episodio VIII. Si en las dos primeras trilogías se intentó crear una historia, en esta parece que lo único que han sabido hacer es crear una moralina: "puedes romper con tu pasado" y "el pueblo unido jamás será vencido".

Como resultado, se fuerza la acción sin que haya una lógica detrás. La lógica es, precisamente, algo de lo que el episodio IX no anda sobrado. Los imprevistos y giros de guión resultan bochornosos. En un periodo de apenas unas horas una nave se puede prender fuego, repararse, estrellarse y volverse a reparar, lista para la batalla. Naves abandonadas durante décadas -incluso sumergidas en agua- son plenamente operativas. Se va de planeta en planeta sin una justificación clara, puedes matar a alguien y resucitarlo después, hay personajes que se quedan con la palabra en la boca, a los propios personajes les parece inverosímil un giro de los acontecimientos, al malo le parece bien que le trastoquen sus planes y así un largo etcétera. Preocupados por salvar "el momento" con situaciones con gancho, se olvidan de tener un punto de vista más amplio que dé sentido al conjunto. Según los rumores, el guion pasó por múltiples reescrituras, se filmaron dos horas más de lo que muestra el montaje final y se tuvieron que hacer filmaciones de última hora. La receta perfecta para el desastre, vamos. Pero no hubiera sido la primera vez que una película condenada al fiasco se salva in extremis en el montaje. Sucedió con la Star Wars original y también con Gladiator. No es el caso de este filme, que comete incongruencias de bulto.

Si Los últimos Jedi adolecía de un exceso de personajes, esta película agrava el problema. Tenemos a los de siempre, retornos esperados y, para colmo, añadimos unos cuantos más. Como resultado, el director se ve obligado a dejar en la estacada a ciertos personajes. En esta ocasión el más beneficiado es C3PO, que da los mejores momentos humorísticos de la película, mientras que los más perjudicados son BB8 (robot que cumplió con holgura esa función en el VII) y Finn (con el que cometen una de las mayores tropelías de la película). El personaje de Kylo Ren sigue sin saberse muy bien para qué está: se ha pasado toda la trilogía yendo y viniendo del lado oscuro, quitándose el casco para volvérselo a poner y luchando con Rey una vez, otra y otra. Como he comentado antes, cuando intentan captar tu atención con algo que se supone transcendente es que debería ser así, de lo contrario al final solo causa tedio y confusión. En el otro extremo cabe mencionar que solventan brillantemente el problemón que dejó el fallecimiento de Carrie Fisher, lo que lo convierte -para mí- en el principal mérito del film.

Por último, cabe comentar que el escenario final es oscuro, indefinido y monocromático. Es la única vez que en Star Wars vi una oscuridad semejante, solo cercana a algunos momentos del episodio VII. Ni siquiera los momentos más oscuros de El imperio contraataca o La venganza de los Sith resultaron tan poco definidos. Este cambio de estética no fue de mi agrado, ahí lo dejo.

En resumen, este episodio IX pasa por ser una película entretenida, con muchos efectos especiales y acción a raudales y cuyo principal mérito es salvar el papelón que dejó el fallecimiento de Carrie Fisher. Como contrapunto, la indefendible falta de coherencia de esta trilogía se ve acrecentada por un guion y una dirección que lo único que aportan es recurrir a la nostalgia y esperar que con una acción desbordante el público no se dé cuenta de sus múltiples despropósitos.

Etiquetas: , ,

domingo, octubre 14, 2018

Crítica: First Man

First man es una película biográfica de Neil Armstrong, centrada en los 60, la década que lo hizo famoso, desde un vuelo en el X-15 hasta su retorno de la Luna.

Prescinde de grandes efectos especiales y narra lo sucedido desde el punto de vista de Armstrong. Con esto la cinta logra transmitir la emoción y ansiedad de un vuelo espacial (el minúsculo habitáculo, las ridículas ventanas, las vibraciones que emborronan la vista...) a costa de perder la espectacularidad que daría una visión de la misión desde fuera.

Destaca por su ambiente íntimo, con especial hincapié a la relación entre Armstrong y su esposa y con su hija fallecida. Ryan Gosling logra transmitir la famosa frialdad de Armstrong, mientras los demás personajes tienen papeles más viscerales e igualmente convincentes.

La película es una alegoría de la muerte hasta el punto de alejarse de la realidad. Las naves parecen viejas y están más sucias y oscuras que en la realidad. Hasta los lanzamientos son oscuros.

Mención especial merece la traducción, que parece haberse sacado del Google translator. A la Gemini la llaman «aeronave» (sic), las maniobras son incomprensibles y para las EVA se inventan un vocablo. Una pena.

No conozco lo suficiente la historia para juzgar si la adaptación es fidedigna con los personajes, pero ha habido críticas no solo por el poco parecido de algunos de ellos sino sobre todo porque a uno de los personajes clave de la historia -Buzz Aldrin- lo caracterizan como un bocazas arrogante e insensible, lo cual no es cierto. Teniendo en cuenta que Aldrin está vivito y coleando tiene delito la cosa.

El principal problema de la película es que el público que no esté al corriente de la vida de Armstrong o de la historia de la NASA corre el riesgo de perderse. En esto contribuye en no poca medida el punto de vista del film, muy centrado en la propia visión subjetiva de Armstrong. Así, por ejemplo, la primera escena, en un X-15, me quedó clara porque sabía que Armstrong había pilotado un X-15. Unas letras sobreimpresas y una imagen del X-15 colgando del avión portador servirían para aclarar la escena al público neófito. Pues bien, toda la película presenta una y otra vez el mismo problema: se presentan las escenas desde el punto de vista de Armstrong, muy emocionante pero tal vez confuso para el que no domina la materia.

En resumen, un buen biopic, lleno de emoción y con una atmósfera envolvente aunque podría haberse hecho más fácil de digerir para los no iniciados. A los amantes de la astronáutica les chirriará su horrenda traducción, su visión tétrica y la caracterización de Aldrin.



Etiquetas: , ,

domingo, mayo 20, 2018

Crítica: Un lugar tranquilo

Un lugar tranquilo es la primera película como director de John Krasinski. Su argumento no resulta precisamente original: unos extraterrestres invaden la Tierra y los escasos supervivientes tratan de seguir con vida. No obstante, la película da un giro interesante: los extraterrestres cazan mediante el sonido, por lo que los supervivientes se ven forzados a no emitir sonido alguno. Algunas cosas son curiosas, como no poder usar zapatos o cubiertos pero otras, como tener que prescindir de la música o -peor aún- del habla te hacen preguntarte qué es realmente ser humano.

La película destaca también por prescindir de los sustos facilones que -por desgracia- hacen tan previsibles a muchas películas de terror. Aquí no vas a encontrar la clásica y manida escena de que un personaje se dé la vuelta para toparse de cara con el monstruo. Ese ritmo sosegado hace que las escenas de acción se saboreen especialmente y resulten una delicia.

Mención aparte merece la elección de los protagonistas: una familia normal en la que el marido es un manitas, la mujer es -por desgracia- el personaje menos desarrollado (aunque también es la que mejor actúa y es que Emily Blunt da para mucho) y tres niños. Como curiosidad, de los hijos, un niño resulta el más cobarde y una niña la más intrépida... Toda una declaración de intenciones. Y, por si fuera poco, la niña es sorda (de nuevo, toda una declaración de intenciones que la heroína sea sorda).

En resumen, una película de terror/suspense/acción/ciencia ficción muy recomendable, que deja con un agradable sabor de boca por prescindir del susto fácil, centrarse en las relaciones entre los personajes, salirse de algunos clichés y... Bueno, el último fotograma vale el precio de la película.

Etiquetas: ,

sábado, diciembre 30, 2017

Crítica: Los últimos Jedi

Pues sí, llegó la esperada continuación de El despertar de la Fuerza. Y el resultado no ha dejado indiferente a nadie.

AVISO: NO hay spoilers en esta crítica.

Antes de nada cabe decir que la película evita el aspecto más criticable del episodio anterior. No es, pues, un remake encubierto de El Imperio contraataca. Es más, plantea nuevas situaciones y resuelve otras de forma que sorprenderá a más de uno.

ESTRUCTURA: La película tiene un ritmo trepidante. Empieza con una batalla espacial y se puede decir que la batalla dura toda la película. Intercalado, tenemos el entrenamiento de Rey con Luke y las aventuras en el casino. El arco argumental del casino ha recibido críticas por distraer de la acción principal y es cierto que es lo más flojo de la película aunque -a mi modo de ver- está justificado.

ACTUACIONES: Si en el episodio anterior, dividí las actuaciones entre las decentes y las malas, en esta ocasión la polarización es aún superior. Las hay muy buenas (Mark Hamill está que se sale como maestro Jedi amargado, Andy Serkis es un malo que da realmente miedo, Benicio del Toro es un personaje oscuro y enigmático) y muy malas (Domhall Gleeson logra transmitir más lástima que otra cosa y Adam Driver sigue sin convencerme), mientras que el resto del reparto tiene actuaciones decentes. Sin embargo, la gran cantidad de personajes a los que se intenta dar protagonismo distrae la atención de lo principal; a mi juicio hay demasiados personajes en esta película.

SORPRESAS: Las hay ¡y menudas son! El director y guionista se la han jugado y han decidido salirse de lo previsible. Esto ha molestado en grado sumo a los nerds que se han pasado horas y horas devanándose los sesos y colgando vídeos para demostrar que Chewbacca es el padre de Rey. Sinceramente, yo hubiera optado por seguir alguna de estas teorías. Todo el mundo lo esperaba pero, de haberlo hecho, la película hubiera sido un remake de El Imperio contraataca. Se la han jugado, repito, y el resultado es más que decente. Te quedas con el culo pegado al asiento, preguntándote qué pasará a continuación.

DIÁLOGOS: Decentes pero sin pasarse. El tiempo dirá si acaba dando alguna frase memorable.

HUMOR: La película está plagada de gags. No están a la altura de la trilogía original e incluso bajan el nivel de su predecesora pero al menos han tenido la decencia de no poner un Jar Jar Binks.

NUEVOS TEMAS: La película se atreve con temas no vistos hasta ahora en Star Wars. Hay roces en la cadena de mando de la Resistencia. Algunos planes de los buenos no solo no surten efecto sino que terminan siendo contraproducentes. Algunos de los buenos son acusados de cobardes. Otras veces se preguntan para qué sirve enviar a la muerte a los suyos.

USOS DE LA FUERZA: Otra de las cosas que ha molestado a los nerds de medio mundo es que la película introduce nuevas habilidades para los usuarios de la Fuerza. Parece ser que los frikis, que se han gastado el dinero en las películas, las novelas, los diccionarios y todo lo demás de Star Wars, no han encontrado esas nuevas habilidades en la lista. No está de más recordarles que Star Wars ha ido improvisando sobre la marcha y que, continuamente, se han ido introduciendo nuevas habilidades. Si quieren dogmas, hay montones de sectas que estarán encantadas de acogerles. Lo que me interesa es si cinematográficamente esos usos aportan algo. Los dos primeros no aportan nada y son prescindibles mientras que el tercero es... Bueno, es el más sorprendente y deja el que -para mí- es el mejor momento de la película.

CONCLUSIÓN FINAL: Los últimos Jedi es una película de acción más que decente y -salvo por un humor excesivamente infantiloide- resulta superior a su predecesora. Tiene momentos cinematográficamente brillantes que hay que disfrutar con mentalidad abierta. Espere sorpresas y no vaya con ideas preconcebidas.

Etiquetas: , ,

lunes, octubre 23, 2017

Crítica: Blade Runner 2049

Blade Runner 2049 es la continuación de la mítica Blade Runner de 1982. Pero supongo que esto ya lo sabréis ;-)

Blade Runner 2049 mantiene las señas de identidad de la original: es lenta, estéticamente preciosista, oscura, filosóficamente intrigante y tiene un final difícil de entender. Debo decir que no he sido nunca un gran fan de Blade Runner, posiblemente porque la vi cuando era demasiado pequeño para poder apreciarla. Y, respecto a esta nueva versión debo decir que salí del cine con un regusto agridulce. No disfruté mucho con la proyección, me pareció lenta, con un guión que parecía un collage de escenas y un final incomprensible... Pero, pasados los días, mi percepción de la película es diferente. Solo recuerdo la cara de K cuando los humanos le dicen una y otra vez que solo es una máquina; recuerdo a K comprándose una novia cibernética, que a su vez contrata los servicios de una prostituta para poder acostarse con K; recuerdo al replicante al que le gusta el sabor a ajo. Estos dilemas filosóficos y morales son, para mí, el súmum de la ciencia ficción.

En resumen, una película de ciencia ficción diferente. Lenta, donde prima la estética y los planteamientos filosóficos. Como puntos flojos destacaría un guión poco coherente. Encantará a los fans de la primera película, con algún guiño sorprendente (como ese "Made in CCCP") pero sin caer en la copia descarada.

Etiquetas: ,

martes, enero 10, 2017

Crítica: Rogue One

Rogue One es el primer spin-off para adultos de Star Wars. Muchos se preguntarán para qué una nueva película de esta interminable saga que nos había dejado ya 7 episodios, 1 película de dibujos (The Clone Wars), 3 series de animación (Ewoks & Droids, The Clone Wars y Rebels), 2 películas infantiles (Caravana de valor y La Batalla de Endor) y una interminable cantidad de juegos, libros, merchandising, etc.

Es una pregunta difícil de responder. Rogue One no es original, imposible serlo tras semejante vomitera. Pero sí es diferente. Para lo bueno y para lo malo.

Veamos el argumento. Galen Erso es un científico que trabaja en la creación de una superarma para la República. Cuando esta se transforma en el malévolo Imperio intenta huir, sin éxito, pero entonces toma una determinación: construirá el arma (ya lo adivinan, es la Estrella de la Muerte) pero la saboteará introduciendo un fallo crítico en ella. Trata de enviar un mensaje a la Rebelión para pasarles los planos pero los rebeldes no se fían del mensajero. Y aquí es donde llega nuestra protagonista, Jyn Erso (Felicity Jones), hija de Garlen Erso, a quien la Rebelión "recluta" para desfacer el entuerto.

Rogue One es diferente del resto de las películas de la saga por los siguientes puntos:

  • NI SÍ NI NO: Es bélica a más no poder. No hay los respiros habituales en Star Wars. Esto puede ser bueno o malo, según vea. Desde luego, no es una película para niños.
  • BIEN: Los rebeldes toman decisiones moralmente cuestionables. No son idealistas inmaculados. Es uno de los mejores puntos de la película.
  • BIEN: Los malos mueren, pero los buenos también. Es la guerra. Por desgracia, en Star Wars es demasiado habitual el final "superarma de los malos contra un puñado de cazas de los buenos, adivina quién gana y se salva". Por el contrario aquí, aunque sabes que, al final, los rebeldes se llevan los planos, también sabes que los buenos pueden morir. Y, cuando caen, lo hacen de forma muy emotiva.
  • MAL: El arranque de la película es diferente del resto de la saga. Habitualmente, Star Wars presenta a unos pocos personajes y luego va añadiendo al resto. Eso facilita al espectador que se sitúe y conozca los personajes. Aquí se opta por presentar a todos a la vez y, para colmo, hacerlo en lugares diferentes (1), lo que hace que en la primera media hora uno pueda ir un poco perdido (2).
Las actuaciones son decentes. Sinceramente, mejor de lo esperado (me temía lo peor de ciertos personajes). Y los toques humorísticos, a cargo sobre todo de K-2SO (una especie de Sheldon Cooper robótico) hacen que, a pesar de ser una película bastante oscura, resulte una de las más graciosas de Star Wars.

En resumen: una buena película bélica, llena de personajes entrañables, mucho humor y con una batalla final para enmarcar. Una verdadera lástima que el arranque no esté a la altura.

(1) Algunas mentes perversas aducirán que esto mismo es lo que suelo hacer yo en mis libros. La ventaja de ser crítico es que puedes poner a caldo a alguien y luego ser un perfecto hipócrita.
(2) Esto se resuelve con una somera investigación de cinco minutos en Wikipedia pero soy de la encendida opinión de que toda obra debe ser autocontenida.


Etiquetas: ,

jueves, diciembre 29, 2016

Crítica: La llegada

La llegada es una película de ciencia ficción -basada en un cuento de Ted Chiang- con un argumento tan manido como es la llegada de unas naves alienígenas a nuestro planeta, con las imprevisibles consecuencias que tiene ese primer contacto. Pero la película salva la papeleta de una forma original y brillante. Veamos.

La primera media hora de película tiene una factura muy bella. El director tiene el buen gusto de que nos impresionemos con la simple presencia de la nave, sin florituras como una banda sonora estridente, el científico que se las da de listo, diálogos absurdos o algún gag humorístico donde no toca. Solo la nave. Es lo único en lo que piensas en ese momento. En su momento más álgido nos deleita con una vista cercana del casco de la nave, un momento de silencio absoluto que ronda el minuto.

La llegada no pretende atosigarnos con palabrería insustancial sobre campos antigravitatorios o fenómenos cuánticos. No. En seguida se vuelca en las dificultades que hay para comunicarse con esos seres. Y aquí, de nuevo, se sale del guión habitual. Nada de secuencias de números primos, no. El lenguaje de los extraterrestres es demasiado diferente. No desvelaré más. Y, para subir nota, todo lo que se dice de lingüística es científicamente creíble (vale, la lingüística no es precisamente mi especialidad, así que tome mi palabra con las precauciones debidas).

Conforme se desarrolla la película aparecen más elementos que mantienen la tensión: los problemas de comunicación con las entidades, los nervios de la población, las diferentes potencias que temen que las demás se les estén adelantando en descifrar qué hacen los extraterrestres allí...

Pero esperen que ahora viene lo mejor: el desenlace. Es sencillamente de los mejores que he visto en el cine. Aquí la película hace una maravilla excepcional: el director juega con el espectador de una forma prodigiosa. Y, por si fuera poco, despliega toda una panoplia de acción, tensión, y un final dramático, lleno de connotaciones éticas.

En resumen, una gran película, que encantará a los amantes de la ciencia ficción hard, a los lingüistas, a los que le guste la fotografía y a los del drama lacrimógeno.

LO MEJOR : La cara que se te queda cuando te das cuenta de que el director ha estado jugando contigo toda la película.
LO PEOR : Forest Whitaker, lo siento pero no puedo con él.

Etiquetas: ,

sábado, enero 09, 2016

Crítica: El despertar de la fuerza

Pues sí, finalmente llegó una de las películas más esperadas de la historia, el Episodio VII de Star Wars. A estas alturas supongo que todo el mundo habrá visto la película pero, por si acaso, aviso: SPOILERS a la vista.

La película recupera algunos de los mejores aspectos de Star Wars. La primera parte de la película, en Jakku, es de lo mejor que he visto en toda la saga. No hay ninguno de esos diálogos acartonados de las precuelas. Abundan los momentos humorísticos, los nostálgicos, el ritmo es trepidante, los diálogos son aceptables y el hecho de que el gran héroe sea una mujer le da un toque que hacía falta.

Entre lo peor figura, para mí, Kylo Ren. Ya sé que ha habido muchas críticas a la actuación de John Boyega como Finn pero a mí, sinceramente, no me ha parecido mala. Es peor, mucho peor, lo de Kylo Ren, que comienza la película siendo la hostia en vinagre y termina dando bastante penita, haciendo que cualquier comparación con otros villanos de la saga resulte odiosa. La actuación de Adam Driver no me ha gustado nada, sobre todo después de enterarme de que se consideró a Michael Fassbender para el papel.

Otro detalle a criticar es que Rey termina siendo TAN superior a Kylo Ren que, sinceramente, no sé ni para qué necesita que alguien la entrene. Total, lleva tres días sabiendo que existe la Fuerza y ya la domina que te cagas.

Lo peor, sin duda es la última parte. Es un ¡OTRA VEZ NO! Yo me imagino un diálogo entre Snoke y Hux más o menos así:

HUX: Líder Supremo, hemos terminado la superarma Starkiller.
SNOKE: Excelente ¿todo en orden?
HUX: Bueno, esto... Sí. Nos hemos desviado un 5% en el presupuesto inicial previsto del un trillón de créditos, por lo demás todo va como la seda pero...
SNOKE: ¿Pero qué?
HUX: Bueno, he estado revisando la Wikipedia y he visto que los buenos tienen una especial habilidad para destruir superestaciones de combate.
SNOKE: Explíquese.
HUX: Bueno, se ve que el Imperio construyó una superarma llamada Estrella de la Muerte y los rebeldes la destruyeron con una docena de cazas.
SNOKE: ¿No tenía escudo?
HUX: Se ve que no, por eso construyeron una segunda Estrella de la Muerte con un escudo.
SNOKE: ¿Y qué pasó?
HUX: Bueno, los rebeldes deshabilitaron el escudo, colaron una docena de cazas en la Estrella de la Muerte y la destruyeron también.
SNOKE: Ya veo ¿está sugiriendo usted que la Resistencia podría deshabilitar nuestro escudo, colar una docena de cazas y destruir la Starkiller?
HUX: Hum, sí, parece improbable pero deberíamos contemplar la posibilidad.
SNOKE: ¿Y qué sugiere usted?
HUX: Pues yo creo que si ponemos un centenar de cazas para proteger la Starkiller...
SNOKE: ¿Cuánto costaría eso?
HUX: Cien millones de créditos.
SNOKE: No podemos permitirnos semejante derroche. Nos hemos quedado sin un duro. Nos acabamos de gastar un trillón en hacer la Starkiller.
HUX: Ya veo... Hum... Snoke...
SNOKE: ¿Sí?
HUX: Sólo por preguntar. Con un trillón de créditos podríamos haber construido setecientos destructores estelares y diez mil cazas. ¿Por qué ordenó construir la Starkiller?
SNOKE: ¿¡ESTÁ USTED LOCO!? ¿¡SETECIENTOS DESTRUCTORES ESTELARES Y DIEZ MIL CAZAS CONTRA UNA DOCENA DE CAZAS DE LA RESISTENCIA!? ¡NO TENDRÍAMOS NINGUNA POSIBILIDAD!


Etiquetas: , ,

domingo, noviembre 01, 2015

Crítica: El marciano

No suelo hacer reseñas de libros o películas pero, por esta vez, haré una excepción.

The martian es la primera novela de Andy Weir, un ingeniero estadounidense que ha logrado el viejo sueño americano: autopublicarse su novela, alcanzar el éxito gracias al boca a boca y ser catapultado a la fama gracias a que Ridley Scott la ha llevado al cine.

La idea es sencilla: durante una expedición a Marte un astronauta es dado por muerto por el resto de la tripulación, que abandona el planeta dejándolo a su suerte. Se han hecho otras obras con argumentos muy similares pero esta destaca por dos cosas.

La primera es su detallismo técnico, que alguien definió como un "orgasmo para ingenieros". Tanto detallismo puede resultar algo tedioso en la novela para los no iniciados en la ciencia ficción. No obstante, también tiene gazapos científicos, algunos difícilmente justificables como esa furiosa tormenta de polvo, que en la realidad apenas sería perceptible. Ya puestos a ser realista, poco hubiera costado rematarlo.

El segundo gran detalle es el sentido de humor que exhibe el protagonista en toda la obra, más preocupado a veces en saber porqué Aquaman puede controlar los peces que en lloriquear por su desgraciada existencia. Además, como está solo en Marte puede permitirse hacer lo que le dé la gana. Como si se quiere reclamar emperador del planeta.

Como puntos negativos destaca que Weir no termina de dominar las escenas con muchos personajes, que resultan algo confusas. Además, toda la obra está excesivamente "americanizada". Bueno, vale, hay un astronauta alemán por ahí y nos enteramos de que los chinos saben lanzar cohetes. Pero, si tenemos en cuenta que hoy mismo en Marte hay una sonda europea y una india, imaginémonos cómo estará de repartido el pastel en el 2030. Finalmente, resulta extraño que Watney no mencione en ningún momento a los seres queridos que ha dejado atrás (¿no echa de menos a sus padres, su esposa, sus hijos, sus amigos, su perro...?).

La película, para bien y para mal, sigue los pasos de la novela. Repite algunos errores: esa tormenta de polvo, esa familia inexistente de Watney y americanismo por los cuatro costados. También podría haber añadido todavía más humor
. Entre las mejoras, sin duda, es que prescinde de las farragosas descripciones técnicas de la novela.

En resumen, una novela y una películas decentes, que destacan sobre todo por su sentido del humor e intentar ser fieles a la realidad, sin excesos de efectos especiales y explosiones.

Etiquetas: ,

domingo, agosto 22, 2010

Inception

A veces hay películas de ciencia-ficción que rompen moldes. Inception es una de ellas. No voy a desvelar gran cosa del argumento (cuanto menos sepa quien la va a ver mejor) salvo que la trama gira en torno a introducirse en los sueños ajenos para recabar información que el sujeto, si estuviera consciente, no estaría dispuesto a dar.

A partir de esa premisa tan básica se desarrolla una película plagada de detalles, como es habitual Cristopher Nolan, de esas que dan ganas de ver dos veces a ver si tal dice exactamente eso o hace aquello. Nolan espera que el público piense al acabar la película, lo cual es de agradecer. No alcanza el virtuosismo de Matrix en cuanto a estética, originalidad y diálogos pero, como contrapartida, no resulta pedante ni se saca el final de la manga.

Los personajes, salvo el encarnado por Di Caprio, no están demasiado bien desarrollados, alguno como Michale Caine está incluso desaprovechado pero ¿a quién le importa? Cumplen de forma bastante decente para lo que uno espera de una película de acción, incluso alguno como Joseph Gordon-Lewitt parece hacerlo mal a propósito hasta que le toca lucirse (justo lo que Di Caprio predice).

Lo único que pierde un poco a la película es la excesiva (y un poco inverosímil) acción que, a mi juicio, distrae un poco la atención de una idea genial. Hay quien afirma que todo resulta demasiado confuso y difícil de seguir... Bueno, admito que no es fácil pero en estos casos la mejor opción es dejarse llevar.

En resumen, una película excelente, bastante mejor de lo que me esperaba a pesar de contener demasiada acción. Sin llegar a tener una originalidad extrema sí que se nota la profesional mano de Nolan en cada detalle. Y, sobretodo, deja un agradable sabor de boca al final.

Etiquetas: ,

viernes, enero 01, 2010

Cine 2009

2009 nos dejó una variada selección de películas de ciencia-ficción: Star Trek, Terminator Salvation, District 9, Moon, Planet 51 y Avatar. Salvo Planet 51 (que no he visto) las demás son, como mínimo, aceptables.

Star Trek representa una nueva vuelta de tuerca a una franquicia que todos (yo incluido) creían agotada. Lo cierto es que la película, sin grandes innovaciones, no aburre en absoluto. Lo mejor, sin duda, es que no hace falta ser dan de Star Trek para entender los personajes (defecto que adolecían muchas películas de la saga). Y lo peor es que el final resulta un tanto decepcionante.

Terminator Salvation resulta una película a medio camino entre Mad Max y las anteriores películas de Terminator. Aunque la ambientación es excelente y la acción no desmerece lo cierto es que esperaba algo más sólido, sobretodo en cuanto a la trama y el final.

District 9 resulta, ante todo, original no sólo por la historia en sí sino por la forma de explicarla, a medio camino de la película y el (falso) documental. Hay quien ve en ella dobles lecturas (p.e. no deja de tener su guasa que se creen guetos para extraterrestres en la ex-apartheid Suráfrica). En todo caso la película es bastante recomendable.

Moon es una pequeña joya, con una gran actuación de Sam Rockwell (aunque en ocasiones, en mi opinión, sobreaactúa). Una película sobria, que recuerda las de los años 70 pero con efectos especiales actualizados. Para los muy frikis incluso resulta científicamente impecable ¡si hasta muestren el cielo de la Luna sin estrellas! Lo peor es que el guión flojea aproximadamente media hora desde el momento en el que el protagonista descubre "eso". Eso sí, al final la película remonta y el final es impactante.

Avatar... ¿Qué se puede decir de ella? Primero, es la película más espectacular que he visto en mi vida, a veces hasta el punto de resultar empalagosa y/o poco creíble. Segundo, el guión de James Cameron no obra maravillas pero es muy sólido. Tercero, la película es tremendamente previsible (basta tener en mente Bailando con lobos para saber casi paso por paso lo que va a suceder). A menos que uno sea alérgico a las superproducciones resulta una película que "hay que ir a ver", en 3D si es posible porque en 2D me resultó demasiado colorida.

Etiquetas: ,