domingo, enero 02, 2022

Crítica: Exhalación

Exhalación es una compilación de relatos de Ted Chiang, autor que, a pesar de una producción relativamente escasa, ha logrado una merecida fama por su combinación de raíces estadounidenses y chinas y la extraordinaria originalidad y complejidad de sus obras, con abundantes dobles lectura y tintes morales. De Chiang ya reseñé la excelente El zoo de papel y la original La gracia de los reyes, así que las expectativas eran elevadas.


La lista de relatos (la mayor parte cuentos estándar, aunque hay un par de cuentos breves y otro par de textos que por extensión rozan la novela corta) es la siguiente:

  • El comerciante y la puerta del alquimista ***** Una historia claramente inspirada en Las mil y una noches, en donde un recluso le explica a un sultán una serie de historias hábilmente hilvanadas en torno a una puerta capaz de viajar a través del tiempo. Lo mejor, cómo se teje la trama entre los diversos personajes.
  • Exhalación ***** Una historia que recuerda claramente The bookmaking habits of the common species del mismo autor. En este cuento nos encontramos con una civilización alienígena cuya fuente de energía es la diferencia de presiones entre "abajo" y "arriba". Aunque se pierde un poco en prolijos detalles sobre el funcionamiento del cerebro alienígena, el final es impactante cuando descubres que, en el fondo, está hablando de la civilización humana
  • Lo que se espera de nosotros **** Un cuento cuyo principal mérito es que fue publicado originalmente en la prestigiosa revista científica Nature. Se crea un juguete que enciende una luz antes de que se pulse el botón para encenderla. Las consecuencias para la humanidad del insignificante aparatito resultan sorprendentes.
  • El ciclo de vida de los elementos de software ***** Se nota que Chiang es programador. En este relato se desarrolla un mundo virtual en el que hay unas criaturas capaces de aprender como un niño... Si es que los humanos  piensan invertir tiempo cuidándolas, claro. El cuento es todo un reflejo del potencial de las IAs y de las grandezas y miserias del ser humano.
  • La niñera automática, patentada por Dacey *** Un inventor del s. XIX crea una niñera robótica y decide criar con ella su descendencia. Como es de esperar, sus hijos cargan con los destrozos emocionales de haberse sido criados por una máquina. Como es habitual en Chiang, derrocha en detalles técnicos.
  • La verdad del hecho, la verdad del sentimiento *** Esta obra combina dos relatos independientes. En el primero, un miembro de una tribu africana nos explica cómo ha cambiado su cultura a raíz de la adopción de la escritura. En el segundo, nos explica la relación entre una hija y su padre y cómo esa relación se interpreta de forma diferente si se recurre a la memoria o las grabaciones. Por desgracia, un tanto demasiado predecible.
  • El gran silencio *** Probablemente, el cuento más flojo de esta antología. Resulta que los loros son una especie inteligente que se pregunta por qué los humanos no cierran el pico frente a posibles extraterrestres. La que forma en la que está narrada la historia desmerece el conjunto.
  • Ónfalo **** Como todo el mundo sabe, la ciencia ha demostrado que Dios creó el mundo en 7 días hace más o menos 6000 años. Hasta la fecha, todas las pruebas apuntan en esa dirección. No obstante, puede que el Creador nos depare alguna sorpresa...
  • La ansiedad es el vértigo de la libertad ***** Supongamos que la hipótesis del multiverso es correcta. En tal caso, habrá un universo en el que usted es un asesino. Podrá hablar con una versión de sí mismo que es un exitoso cirujano o que le dirá cómo conseguir ligarse a esa compañera de universidad que le gusta tanto. Todo por un módico precio, claro. De nuevo, nos encontramos con un relato largo de una gran complejidad, en el que encontramos todo un catálogo de psique humana, crítica al sistema económico y miserias y grandezas. ¿Alguien da más?
En resumen, Exhalación es una antología altamente recomendable. Si bien están bien escritos, no es este su principal mérito, sino la variedad de su contenido y la complejidad de sus tramas, con múltiples ramificaciones y dobles lecturas. Para los amantes de la ciencia ficción más "pura".

Etiquetas: ,

martes, agosto 09, 2022

Crítica: Estrellas rotas

Estrellas rotas es una recopilación de cuentos de ciencia ficción china cuyo antologista es Ted Chiang, buen novelista y excepcional cuentista (1) (2) de ciencia ficción y fantasía que sirve de vínculo entre la cultura china y la estadounidense. El objetivo declarado de esta antología no es reunir a los "mejores" cuentos, sino presentar al público no chino una variada muestra de lo que se publica en China. Debido a esto, vemos cuentos muy diferentes, tanto en longitud como en temática y en estilo. Todos ellos son recientes y algunos tienen pinceladas propias de la civilización china.

Hecha la presentación, vamos al grano: 


  • Buenas noches, melancolía - Xia Jia - *** Una ucronía en la que Alan Turing crea la primera IA y mantiene interesantes diálogos con ella. Queda para el lector el trabajo de averiguar qué parte es real y qué parte ficción. Un curioso experimento que carece de puntos fuertes y débiles.
  • Luz de luna - Liu Cixin - **** Un tipo recibe una visita de su yo futuro para que cambie el destino de la humanidad. Como es de esperar, los resultados no son del todo satisfactorios. Especial mérito tienen los trepidantes diálogos, que constituyen el gran logro del cuento.
  • Estrellas rotas - Tang Fei - *** Una historia con astrología de por medio, que se salva por los pelos gracias a un final conmovedor.
  • Submarinos - Han Song - ***** Maravilloso cuento (en mi opinión, el mejor del libro) que constituye una metáfora sobre el desarrollo chino de las últimas décadas. En resumen: en el río Yangtzé aparecen unos submarinos repletos de inmigrantes venidos del campo. El cuento constituye una mordaz crítica al desarrollismo chino, los valores que se han perdido y la emigración. Únase a un estilo perfecto y ya tenemos una pequeña joya.
  • Salinger y los coreanos - Han Song - **** J. D. Salinger, autor de la célebre "El guardián entre el centeno", recibe la molesta visita de los soldados de Corea del Norte (que, dada su manifiesta superioridad, dominan el mundo). El choque entre los curiosos soldados, que quieren conocer al famoso escritor y este, que solo quiere que lo dejen en paz, es muy divertida. De nuevo, un cuento que contiene una crítica muy ácida, en esta ocasión sobre el fantabuloso régimen norcoreano.
  • Bajo un cielo tentador - Cheng Jingbo - ** Un cuento cuyo principal defecto es que carece de objetivo en toda su extensión.
  • Bajo una luz más halagüeña lo que has pasado verás - Baoshu - **** Una original historia en la que la flecha del tiempo va al revés. Los personajes nacen en la China que es una superpotencia y, mientras crecen, ven cómo se pierde la tecnología. Incluye un interesante triángulo amoroso. Muy recomendable.
  • El tren de año nuevo - Hao Jingfan - *** Un cuento muy breve con un medio de transporte supuestamente infalible y un extraño accidente. Por desgracia, se pierde un poco en tecnicismos
  • El robot al que le gustaba contar trolas - Fei Dao - *** Una historia que tiene un fuerte aroma a cuento clásico. Tiene un buen arranque y un final sorprendente, pero la parte centralArranque bueno, final sorprendente pero en medio pierde un poco el foco.
  • La nieve de Jinyang - Zhang Ran - *** Uno de los temas recurrentes de la ciencia ficción china es el viajero al pasado. Aquí una persona acaba accidentalmente en pleno ascenso de la dinastía Song y tiene que apañárselas para salir de allí, con inesperadas consecuencias para las personas de su entorno y una plétora de acronismos tecnológicos.
  • El restaurante del fin del mundo. Potaje de Laba - Anna Wu - *** Un extraño homenaje a El restaurante del fin del mundo, en el que se mezcla (sin mucho acierto) este con la historia de un escritor con ínfulas de grandeza y un final al más puro estilo de clásica moralina.
  • Los juegos del Primer Emperador - Ma Boyong - ** Un nuevo cuento lleno de anacronismos tecnológicos. El Primer Emperador desea divertirse y para ello solicita que le creen videojuegos. . La historia se desenvuelve bien hasta que llega a un desenlace bastante mal conseguido.
  • Clarividente - Gu Shi - *** Un cientifico lleva a un colega a ver a un clarividente, a partir de allí se desarrollará una extraña relación entre este y la clarividente. Si bien el nudo es muy atractivo, la resolución final deja mucho que desear.
  • La caja cerebral - Regina Kanyu Wang - **** Se desarrolla una especie de "caja negra" que permite almacenar los pensamientos de los últimos minutos de vida. Sin hacer spoilers, resulta el cuento más emotivo de toda la antología.
  • La llegada de la luz - Chen Qiufan - *** Se inventa una aplicación que produce "bendiciones budistas". Lo que comienza como un divertimento termina saliéndose de madre porque la gente se lo toma en serio. Una mordaz crítica al consumismo desalmado.
  • Historia de las enfermedades futuras - Chen Qiufan - * Extraña colección de enfermedades que aparecerán en el futuro y que, conforme avanzan las páginas, pierde toda gracia e interés.
El libro incluye interesantes epílogos sobre la evolución y estado actual de la ciencia ficción china, con una intención reivindicativa nada disimulada.

En resumen, Estrellas rotas es una antología de ciencia ficción china en la que, en vez de seleccionar los "mejores" cuentos, Ted Chiang ha preferido seleccionar una muestra representativa de lo que ofrece la ciencia ficción china. Únase eso a varios artículos y la vertiente pedagógica queda claramente definida. Como toda antología, contiene cuentos de muy diversa índole pero en este caso la diversidad prima claramente sobre la calidad.

Etiquetas: ,

jueves, diciembre 29, 2016

Crítica: La llegada

La llegada es una película de ciencia ficción -basada en un cuento de Ted Chiang- con un argumento tan manido como es la llegada de unas naves alienígenas a nuestro planeta, con las imprevisibles consecuencias que tiene ese primer contacto. Pero la película salva la papeleta de una forma original y brillante. Veamos.

La primera media hora de película tiene una factura muy bella. El director tiene el buen gusto de que nos impresionemos con la simple presencia de la nave, sin florituras como una banda sonora estridente, el científico que se las da de listo, diálogos absurdos o algún gag humorístico donde no toca. Solo la nave. Es lo único en lo que piensas en ese momento. En su momento más álgido nos deleita con una vista cercana del casco de la nave, un momento de silencio absoluto que ronda el minuto.

La llegada no pretende atosigarnos con palabrería insustancial sobre campos antigravitatorios o fenómenos cuánticos. No. En seguida se vuelca en las dificultades que hay para comunicarse con esos seres. Y aquí, de nuevo, se sale del guión habitual. Nada de secuencias de números primos, no. El lenguaje de los extraterrestres es demasiado diferente. No desvelaré más. Y, para subir nota, todo lo que se dice de lingüística es científicamente creíble (vale, la lingüística no es precisamente mi especialidad, así que tome mi palabra con las precauciones debidas).

Conforme se desarrolla la película aparecen más elementos que mantienen la tensión: los problemas de comunicación con las entidades, los nervios de la población, las diferentes potencias que temen que las demás se les estén adelantando en descifrar qué hacen los extraterrestres allí...

Pero esperen que ahora viene lo mejor: el desenlace. Es sencillamente de los mejores que he visto en el cine. Aquí la película hace una maravilla excepcional: el director juega con el espectador de una forma prodigiosa. Y, por si fuera poco, despliega toda una panoplia de acción, tensión, y un final dramático, lleno de connotaciones éticas.

En resumen, una gran película, que encantará a los amantes de la ciencia ficción hard, a los lingüistas, a los que le guste la fotografía y a los del drama lacrimógeno.

LO MEJOR : La cara que se te queda cuando te das cuenta de que el director ha estado jugando contigo toda la película.
LO PEOR : Forest Whitaker, lo siento pero no puedo con él.

Etiquetas: ,